domingo, 26 de diciembre de 2010

Reencarnación

Vida despues de la vida Experiencias en el umbral de la muerte parte 1 de 8

Link de varias listas de reproducción aqui:  
 

Subido el 17/10/2009
Experiencias en el Umbral de la Muerte ¿ Hay vida después?.. Iniciamos una serie que investiga con rigor las posibles respuestas a una pregunta que nadie deja de hacerse. Las Experiencias Cercanas a la Muerte son el punto de partida de esta pesquisa. Personas que estuvieron clínicamente muertas - algunas sin actividad cerebral -, pero regresaron a la existencia, comentan unas vivencias que se repiten: la visión de sus propios cuerpos en la cama o el quirófano, el famoso túnel, el encuentro con seres queridos ya fallecidos, extrañas y amistosas presencias, una luz viviente...

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Tomado de: http://www.mind-surf.net/puerta16a.htm

Sobre la Reencarnación
Canalizado por Jane Roberts
Los individuos

Las existencias de las distintas reencarnaciones, os permiten expandir vuestra conciencia, vuestras ideas, vuestras percepciones y vuestros valores. Rompéis con las restricciones que habéis adoptado, y crecéis espiritualmente en la medida en que aprendéis a liberaros de concepciones y dogmas que os limitan. Sin embargo, vuestro ritmo de aprendizaje depende enteramente de vosotros. Tener conceptos limitados, dogmáticos o rígidos sobre el bien y el mal puede frenaros. Las ideas estrechas sobre la naturaleza de la existencia pueden seguiros a través de varias vidas, si no elegís ser flexibles espiritual y psíquicamente.

Estas ideas rígidas pueden actuar verdaderamente como cadenas, que os forzarían a describir círculos como un cachorro atado a una cuerda. En tales casos, y quizás a lo largo de una serie de existencias, os podríais encontrar batallando contra los conceptos del bien y del mal y metidos en un círculo de confusión, duda y ansiedad.

A vuestros amigos y conocidos les preocuparán los mismos problemas, ya que atraéis a aquellos que tienen vuestras mismas preocupaciones. Por lo tanto, os repito: muchos de vuestros conceptos del bien y del mal están muy distorsionados y ensombrecen la comprensión que tenéis sobre la naturaleza de la realidad. Si dais forma en vuestra mente a una culpa, ésta se volverá real para vosotros, y tendréis que resolverla. Pero muchos de vosotros creáis culpas para las que no existe una causa justificada, y os cargáis a vosotros mismos con esas culpas sin motivo alguno. En vuestra dimensión de actividad parece haber una terrible variedad de males. Permitidme deciros que aquel que odia un mal se limita a crear otro. [...]

Si odiáis a otra persona, ese odio puede ataros a ella durante tantas vidas como vosotros permitáis que el odio os consuma. Vosotros atraéis, en esta existencia y en todas las otras, aquellas cualidades en las que concentráis vuestra atención. Si os preocupáis intensamente por las injusticias que creéis que os han hecho, atraeréis más ese tipo de experiencia; y, si continuáis de esa manera, eso se reflejará en vuestra siguiente existencia, si bien en el período entre vidas hay un «tiempo» para la contemplación y la comprensión.

Aquellos que no aprovechen en esta vida las ventajas de tales oportunidades, normalmente tampoco lo harán cuando ésta acabe. La conciencia debe expandirse. Debe crear. Debe volverse del revés para hacerlo. No existe nada a excepción de vosotros mismos que os pueda forzar a comprender estas cuestiones o a hacerles frente. Por lo tanto es inútil decir: «Cuando termine esta vida analizaré mis experiencias y corregiré mis acciones.» Eso sería como si un hombre joven dijera: «Cuando sea viejo y me retire, usaré todas las capacidades que estoy desarrollando ahora.» El escenario para vuestra «próxima» vida lo preparáis ahora. Los pensamientos que pensáis hoy se convertirán, de una manera u otra, en el tejido de vuestra próxima existencia. No existen palabras mágicas capaces de convertiros en sabios, de llenaros de comprensión y compasión, y de expandir vuestra conciencia.

Vuestros pensamientos y la experiencia cotidiana contienen las respuestas. Cualquier éxito en esta vida, cualquier capacidad los habéis desarrollado en las experiencias pasadas. Os corresponden por derecho. Habéis trabajado para desarrollarlos. Si miráis a vuestro alrededor a vuestros parientes, amigos, conocidos y compañeros de trabajo, también veréis qué tipo de personas sois, pues estáis atraídos hacia ellos, como ellos lo están hacia vosotros, a través de similitudes internas muy básicas.

Si examináis vuestros pensamientos durante cinco minutos algunas veces al día, varias veces al mes, tendréis una impresión correcta del tipo de vida que hasta ese momento os habéis preparado para la próxima existencia. Si no estáis contentos con lo que descubrís, será mejor que empecéis a cambiar la naturaleza de vuestros pensamientos y sentimientos... No existe una ley que diga que en cada vida deberéis encontrar a aquellos que habéis conocido antes; y, sin embargo, debido a la naturaleza de la atracción, sucede así a menudo. [...]

Cuando tu mente consciente ordinaria y en vigilia se adormece en el estado de sueño, viajas en otras dimensiones. Estás preparando tu propio camino. Cuando mueres, vas por esos caminos que has preparado ya. Existen varios periodos de adiestramiento que varían, de acuerdo con el individuo.

Debes entender la naturaleza de la realidad, antes le que puedas moverte bien dentro de ella. En la realidad física estás aprendiendo que tus pensamientos poseen realidad y que tú creas la realidad que conoces. Cuando abandonas esta dimensión, entonces te concentras en el conocimiento que has ganado. Si todavía no comprendes que puedes crear tu propia realidad, entonces regresas y de nuevo aprendes a manipular una y otra vez los resultados de tu propia realidad interna, cuando la encuentras objetivizada. Te enseñas a ti mismo la lección, hasta que por fin la has aprendido; luego empiezas a aprender cómo manejar la conciencia que es tuya, correcta e inteligentemente. Luego puedes formar imágenes para beneficio de otros y conducirlos y guiarlos. Luego agrandas constantemente el alcance de tu entendimiento.

Tú determinas el tiempo entre reencarnaciones. Si estás muy cansado, entonces te tontas un descanso. Si eres sabio, tomas tiempo para digerir tu conocimiento y planear tu siguiente vida, de la misma manera que un escritor planea su próximo libro. Si tienes demasiadas ligas con esta realidad o si eres demasiado impaciente o si no has aprendido lo suficiente, entonces puedes regresar con demasiada rapidez. Siempre queda esto como decisión del individuo. No existe la predestinación. Las respuestas se encuentran detrás de ti mismo entonces, como están dentro de ti ahora.



Las Familias

Hay varias razones que os hacen nacer en vuestra familia actual. Puede ser que después de la muerte os encontréis con una relación emocional muy fuerte con una personalidad de una vida pasada. Por ejemplo, si estáis casados y la relación con vuestro compañero no es verdadera, podría suceder que encontrarais una esposa o un marido de otra vida esperando por vosotros.

A menudo, los miembros de un grupo -militares, eclesiásticos, grupos de cacería-, establecen relaciones de familia en otra vida para resolver viejos problemas de una manera nueva. Las familias deben ser consideradas como una Gestalt de actividad psíquica; poseen identidad subjetiva, por más que ningún miembro particular del grupo sea consciente de ello.

Las familias tienen propósitos subconscientes comunes, aun cuando sus miembros individuales estén persiguiendo esas metas sin conocimiento consciente. Estos grupos se establecen con antelación, por así decirlo, en los períodos entre existencias físicas. A veces, un grupo de cuatro o cinco individuos se plantea un reto concreto y asigna a sus distintos miembros los diferentes papeles de una obra y posteriormente desarrollan esos papeles en una existencia física.

El ser interno es siempre consciente de los mecanismos ocultos de estas Gestalts familiares. Aquellos que han estado estrechamente vinculados por lazos emocionales prefieren permanecer unidos por relaciones físicas más o menos estrechas que pueden continuar durante muchas vidas. Sin embargo, siempre se recomienda establecer nuevas relaciones para evitar formar en las reencarnaciones «familias» limitadas, de crecimiento cerrado. Muchas de ellas forman organizaciones físicas que realmente son manifestaciones de grupos internos.

He hablado anteriormente de lo que sucede cuando se tienen conceptos rígidos sobre el bien y el mal. No hay más que una manera de evitar este problema: sólo la verdadera compasión y el verdadero amor conducen al entendimiento de la naturaleza del bien, y sólo estas cualidades sirven para aniquilar los conceptos erróneos y distorsionados sobre el mal.

Simplemente, ocurre que, si creéis en el concepto del mal, éste se hace realidad en vuestro sistema y siempre lo vais a encontrar manifestado. Por consiguiente, esa creencia vuestra en él os parecerá sumamente justificada. Si seguís acarreando estos conceptos a través de las sucesivas generaciones, a través de las encarnaciones, entonces estáis ampliando su realidad.

Permitidme intentar arrojar algo de luz sobre lo que estoy intentando deciros. Ante todo, el amor siempre debe ir acompañado de libertad. Si un hombre dice que os ama, pero niega vuestra libertad, normalmente lo odiaréis. No obstante, sus palabras harán que no justifiquéis vuestra emoción. Este tipo de enredo emocional puede conducir por sí mismo a otros enredos continuos que duran varias vidas.

Si odiáis el mal, debéis tener cuidado con vuestra concepción del término. El odio es restrictivo: estrecha el campo de vuestra percepción. Es realmente un cristal oscuro que ensombrece la totalidad de vuestra experiencia. Él hace que cada vez encontréis más y más cosas que odiar, y que llevéis esos elementos odiados a vuestra propia experiencia.

Bien. Si, por ejemplo, odiáis a uno de vuestros padres, os resultará relativamente fácil odiar a cualquier padre, porque en su cara veréis y proyectaréis siempre al que os ofendió originalmente. En las vidas siguientes podéis también veros empujados hacia una familia y encontraros enredados en las mismas emociones, ya que el problema son las emociones en sí y no los elementos que parecen provocarlas.

Si odiáis la enfermedad podéis atraer una vida siguiente de enfermedades, pues es el odio el que las ha atraído hacia vosotros. [...] Si vosotros expandís vuestro sentido del amor, o de la salud y de la existencia, en esta vida y en otras estaréis atraídos hacia esas cualidades, porque es en ello en lo que os concentráis.

Una generación que odie la guerra no traerá la paz. Una generación que ame la paz traerá la paz.

El morir con odio hacia una causa o una persona es una gran desventaja. Ahora tenéis todo tipo de oportunidades para recrear vuestra experiencia personal por caminos más benéficos, y para cambiar vuestro mundo. En vuestra próxima vida vais a trabajar con esas aptitudes que son vuestras ahora. Si ahora insistís en hacer crecer el odio en vuestro interior, es muy probable que continuéis haciendo lo mismo. Por otro lado, esos chispazos de verdad, intuición, amor, alegría, creatividad y realización conseguidos ahora seguirán siendo vuestros más adelante al igual que lo son ahora. [...]

A lo largo de vuestra vida interpretáis a vuestra propia manera la realidad que veis y eso tiene cierto efecto sobre vosotros y, a su vez, sobre los demás. El hombre que odia prejuzga la naturaleza de la realidad de acuerdo con su propia y limitada comprensión.


El odio

Bien, en este capítulo sobre la reencarnación pongo énfasis en el tema del odio porque sus resultados pueden ser desastrosos. Un hombre que odia siempre se justifica a sí mismo, ya que nunca odia algo que reconozca como bueno. Por lo tanto, cree ser justo en su odio, pero el odio es en sí mismo una afirmación muy fuerte que lo seguirá durante sus vidas sucesivas, hasta que aprenda que el único destructor es el propio odio.

Me gustaría dejar claro que tampoco se gana nada odiando al odio, pues se cae en la misma trampa. Lo que hace falta es confiar plenamente en la naturaleza de la vitalidad, y tener fe en que todos los elementos de la experiencia se utilizan para un bien mayor, aunque no podáis percibir la manera en que el «mal» se transmuta en creatividad. Aquello que amáis también formará parte de vuestra experiencia en esta vida y en otras.

El concepto más importante que debéis recordar es que nadie os impone la experiencia de determinada vida, sino que ella se conforma fielmente de acuerdo con vuestras emociones y creencias. El gran poder de la energía del amor y la creatividad resulta evidente en el mero hecho de vuestra existencia. Ésta es una verdad olvidada muy a menudo: que [la combinación de] la conciencia y la existencia continúan y absorben aquellos elementos que os parecen tan destructivos a vosotros.

El odio es poderoso si creéis en él; sin embargo, aunque odiéis la vida, continuaréis existiendo. Cada uno de vosotros ha concertado citas que habéis olvidado, citas que, por así decirlo, habéis concertado antes de nacer en esta existencia. En muchos casos, los amigos que hacéis eran vuestros íntimos mucho antes de que los encontrarais en esta vida presente. Esto no quiere decir que todas vuestras amistades actuales hayan sido conocidos vuestros, y ciertamente no implica un disco aburrido que se repite y se repite, ya que cada encuentro es nuevo en sí mismo a su manera. Si recordáis lo que dije sobre las familias, comprenderéis que también los pueblos y las ciudades pueden estar compuestos por los habitantes pasados de esos mismos pueblos y ciudades, transportados con experiencias e historiales nuevos con los que el grupo intenta distintas experiencias.

Bien, a veces también hay variaciones, como por ejemplo que los habitantes de cierta ciudad de Idaho podrían ser los mismos habitantes renacidos que vivieron, digamos, en 1632 en una pequeña aldea irlandesa.
Algunas personas que quisieron viajar del Viejo al Nuevo Mundo podrían renacer en el Nuevo. Debéis recordar también que las capacidades adquiridas en vuestras vidas pasadas están a vuestra disposición para vuestro uso actual: cosecháis vuestros propios premios. A menudo se os da información sobre esto durante el sueño, y también existe un tipo de sueño a manera de Gestalt, un sueño raíz, a través del cual se comunican entre sí aquellos que se conocieron en vidas pasadas.

En estos sueños se da información general colectiva, que luego las personas pueden usar según su deseo. Se hacen planes globales para el desarrollo, y los miembros de un grupo -digamos, de una ciudad- toman decisiones sobre su destino. Algunos individuos siempre escogen nacer formando parte de algún grupo -es decir, renacen con contemporáneos del pasado-, mientras que otros desdeñan tales esfuerzos y vuelven en posiciones mucho más solitarias.

Esta es una cuestión de sentimientos psicológicos. Ciertos individuos se encuentran más cómodos, más seguros y más capaces trabajando en compañía. Podríamos considerar la analogía de una persona que llega a la universidad con su clase del jardín de infancia. En sus reencarnaciones, esta persona siempre escogería volver con sus compañeros. Otros, en cambio, saltarían de escuela en escuela y aparecerían solos —hablando relativamente— con una libertad y un reto mayores, pero sin el reconfortante marco de seguridad que escogen los anteriores.

En todos los casos el individuo es el juez, no sólo de cada vida sucesiva, de su tiempo, su entorno y la fecha histórica, sino también de su carácter superior y los métodos para lograrlo. Por consiguiente, hay tantas maneras distintas de reencarnarse como seres internos, y cada ser interno escogerá sus propios métodos característicos.



Las civilizaciones

En cierta manera podría decirse que las civilizaciones se reencarnan al igual que se reencarnan los individuos. Cada entidad que se encarna trabaja en pro del desarrollo de aquellas capacidades que se nutren del entorno físico y se realizan plenamente en él. La entidad tiene una responsabilidad para con la civilización en la que tiene cada una de sus existencias, ya que ayuda a conformarla a través de sus pensamientos, emociones y acciones.
Aprende de sus fallos al igual que lo hace de sus éxitos. Vosotros creéis que la historia física comenzó con el hombre de las cavernas y ha continuado hasta el presente, pero también han existido otras grandes civilizaciones científicas; de algunas de ellas se habla en las leyendas y otras os son completamente desconocidas; pero todas, hablando en vuestros términos, ya se han desvanecido.

Quizás os parece que como especie sólo tenéis una oportunidad para resolver vuestros problemas, y que en caso contrario seréis destruidos por vuestra propia agresividad, por vuestra propia falta de comprensión y de espiritualidad. Igual que se os dan varias vidas para desarrollaros y completar vuestras capacidades, de la misma manera las especies han sido dotadas con algo más que la única línea de desarrollo espiritual que conocéis en la actualidad. La estructura de la reencarnación sólo es una faceta más de la totalidad del cuadro de posibilidades. En ella tenéis literalmente todo el tiempo necesario para desarrollar aquellos potenciales que necesitáis desarrollar antes de dejar el ciclo de reencarnaciones. Hay grupos de personas que, a lo largo de las reencarnaciones, se han encontrado con crisis tras crisis, han llegado a vuestro mismo punto de desarrollo físico, y entonces o bien han llegado más allá, o bien han destruido su propia civilización.

En este caso se les dio otra oportunidad, así como el conocimiento inconsciente no sólo de su fallo, sino de las razones que lo provocaron. Empezaron, pues, con una gran ventaja psicológica cuando formaron nuevos grupos primitivos. Otros, que solucionaron los problemas, dejaron vuestro planeta físico y se dirigieron a otros puntos del universo físico. Cuando alcanzaron ese nivel de desarrollo ya estaban maduros espiritual y físicamente, y fueron capaces de utilizar unas energías de las que vosotros no tenéis conocimiento práctico.

Para ellos la Tierra es ahora un hogar legendario. Formaron nuevas razas y nuevas especies que ya no podían acomodarse físicamente a vuestras condiciones atmosféricas. Aun así, también continuaron en el ciclo de reencarnaciones mientras habitaban la realidad física, aunque algunos de ellos han mutado y hace tiempo que han dejado tal ciclo.

Los que lo han dejado han evolucionado y se han convertido en las entidades mentales que siempre fueron, han abandonado la forma material. Este grupo de entidades sigue teniendo mucho interés en la Tierra, y le brindan apoyo y energía. En cierta manera, ahora se los podría considerar como dioses de la tierra. [...]

Lo primero de todo es que, como raza, vosotros os habéis considerado separados del resto de la naturaleza y de la conciencia.

Vuestra propia supervivencia como especie ha sido vuestra principal inquietud. Sólo considerabais a las otras especies a la luz del uso que pudierais darles. No habéis tenido ninguna concepción verdadera de lo sagrada que es toda conciencia, ni de vuestra relación con ella. Estabais perdiendo el control de esa enorme verdad.

En las circunstancias presentes continuáis manteniendo la idea de la supervivencia racial sin tener en cuenta sus consecuencias, la idea de cambiar el entorno para adaptarlo a vuestros propósitos; y eso os ha llevado a descuidar las verdades espirituales.

Por consiguiente, ahora estáis viendo los resultados en la realidad física. Bien, esas personalidades que están volviendo lo hacen por varias razones. Algunos de ellos se ven arrastrados de nuevo a la vida física debido a sus actitudes. Son aquellos que, en el pasado -hablando en vuestros términos-, deseaban fervientemente la existencia física sin considerar los derechos de las otras especies. Son sus propios deseos los que los conducen de vuelta.
La raza debe aprender el valor del hombre individual. También está aprendiendo su dependencia de las otras
especies, y empieza a comprender su posición en el marco total de la realidad física.
Bien. Ciertos individuos renacen en este tiempo, simplemente para ayudaros a comprender. Están forzando el problema y están forzando la crisis, pues aún tenéis tiempo para cambiar de actitud. Estáis trabajando en dos problemas principales, pero ambos conciernen a lo sagrado del individuo, y la relación del individuo con los demás y con toda conciencia orientada físicamente.

El problema de la guerra os va a enseñar antes o después que, cuando matáis a otro hombre, básicamente acabáis matándoos a vosotros mismos. El problema de la superpoblación os enseñará que, si no os preocupáis con cariño por el entorno en el que vivís, a la larga éste no podrá manteneros, ya que no seréis dignos de él. No vais a destruir el planeta. No vais a destruir los pájaros y las flores, o los cereales y los animales. Vosotros no seréis dignos de ellos y ellos, os destruirán a vosotros.

Habéis creado el problema para con vosotros mismos dentro de vuestro marco de referencia. No entenderéis cuál es vuestra parte dentro del marco de la naturaleza hasta que realmente os veáis a vosotros mismos en peligro de destrozarla. No podéis destruir la conciencia. Ni tan siquiera podéis anular la conciencia de una simple hoja; pero, en vuestro contexto, si no se solucionan los problemas, ellos se desvanecerán de vuestra experiencia.

Sin embargo, la crisis es un tipo de terapia. Es un método de enseñanza que habéis creado para vosotros, porque lo necesitabais. Y lo necesitáis ahora, antes de que vuestra raza se embarque en viajes a otras realidades físicas. Debéis aprender ahora las lecciones en vuestro patio trasero, antes de poder viajar a otros mundos. Así que habéis traído esto sobre vosotros con ese propósito y vais a aprender.

Extractado de los primeros capítulos de Habla Seth II, Jane Roberts, Ed. Luciérnaga, España, 1988.


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La reencarnación según Edgar Cayce
Posted by siathethert 

Edgar Cayce nace en Kentucky en 1877 y se manifiesta en él el don de la profecía en 1901, accidentalmente y bajo circunstancias por demás llamativas. 
 A causa de un simple resfrío pierde la voz y comienza entonces un peregrinar por distintos médicos tratando de superar el molesto estado que lo obligaba a hablar apenas susurrando. Luego de un año de buscar una cura a su problema decide consultar a un conocido hipnotizador local. Y aquí viene lo sorprendente: en trance hipnótico, él mismo le indica al hipnotizador el estado de sus cuerdas vocales y el remedio. El terapeuta siguió sus instrucciones y Cayce recuperó la voz.  
  
A partir de allí adquiere la habilidad de dormirse a voluntad y hablar de temas que en estado conciente ignoraba. Esto incluía casos de personas que lo consultaban tanto en persona como por carta. Se recostaba en su sofá preferido entraba en trance y su esposa Gertrude formulaba las consultas y una secretaria tomaba nota taquigráfica de sus respuestas. Por lo general Cayce dormía un instante y luego con voz clara manifestaba “tener el cuerpo” y comenzaba a diagnosticar el caso del enfermo que le llevaba su caso.

Por más de 42 años, mediante este sistema entregó 20 millones de palabras emanadas, según sus propias explicaciones, de su propio inconsciente y de la memoria universal de la naturaleza. A partir de 1923 y debido a su gusto por la Metafísica, comienza a responder sobre temas como la vida y la muerte y la razón de la existencia humana.

Entre sus teorías postulaba que los sobrevivientes de la Atlántida habían guardado registros de toda la sabiduría de su civilización y la historia completa de la humanidad. Según vaticinó, estos registros serían hallados entre 1996 y 1998. Para nuestra época Cayce sostenía que luego del año 2.000, Jesucristo volvería a manifestarse al mundo en la era de Acuario, luego de un tormentoso período de catástrofes que obligarían a la humanidad a volver a vivir en comunión con la naturaleza y con Dios.

Edgar Cayce realizó su primera lectura en 1901, acerca de un problema de salud que le concernía personalmente. Luego dictó muchas más, pero el concepto de la reencarnación no apareció hasta 1923, en una sesión ejecutada para Arthur Lammers, impresor en Dayton, Ohio.

Conviene mencionar que una lectura había abordado la cuestión doce años antes; no obstante, la alusión se ignoró durante mucho tiempo, pues nadie en el entorno de Cayce conocía el concepto en aquel entonces. A fin de cuentas, la reencarnación fue el objeto de casi dos mil lecturas psíquicas, denominadas “lecturas de vida”. Constituye el segundo gran tema evocado por Cayce en trance.

Reencarnación y Karma



El ba o espíritu superior junto al khat, el cuerpo físico.

En esencia, ¿qué es la reencarnación?


Es la creencia de que cada uno de nosotros pasa por vidas sucesivas, con el propósito de crecer en espíritu y de recobrar la plena conciencia de su naturaleza divina. El punto de vista de Cayce excluye la metempsicosis o transmigració n de las almas, según la cual los humanos pueden reencarnarse en forma animal. A la vez, provee un marco filosófico para el pasado, poniendo especial énfasis en la manera de asumir nuestra existencia actual: debemos vivir el momento presente, procurando desarrollarnos espiritualmente y ayudarnos los unos a los otros. Las lecturas enseñan que el recorrido que hemos efectuado nos ha traído al punto en que nos encontramos.

Sin embargo, lo esencial no es quiénes hemos sido o qué hemos hecho antes, sino cómo reaccionamos frente a las oportunidades y a las pruebas que surgen ahora mismo, dondequiera que nos hallemos. En efecto, nuestras elecciones y conducta del momento, provenientes de nuestro libre albedrío, son las que realmente importan. La perspectiva de Cayce, para nada fatalista, abre horizontes casi ilimitados.

En las lecturas, Cayce señaló también el peligro de comprender incorrectamente la reencarnación. Indicó que ciertas teorías alteraban su verdadero significado. En particular, todas las que no reconocían la libre voluntad creaban lo que llamó “un monstruo kármico”, es decir una idea errónea que no tomaba en cuenta los hechos auténticos, ni la estrecha conexión existente entre el karma, el libre albedrío, el destino y la gracia. Aún hoy en día, mucha gente interpreta, de manera equivocada, la reencarnación como un eslabonamiento o una concatenación ineluctable de experiencias y de relaciones que nos impone nuestro karma.

Si así fuera, nuestras decisiones anteriores nos obligarían a seguir una trayectoria marcada con acontecimientos específicos, y nuestro porvenir ya estaría fijado. Esta visión difiere totalmente de la de Cayce, pues las lecturas destacan que el pasado no proporciona sino una coyuntura posible o probable. Muestran que, lejos de ser meros espectadores, a veces reticentes, desempeñamos un papel dinámico en el desenvolvimiento de nuestra propia existencia.

La palabra “karma” es un término sánscrito que significa “obra, hecho o acto”. A menudo se le da el sentido de “causa y efecto”. Las lecturas concuerdan con esta acepción, pero añaden la noción filosófica inédita y exclusiva de que el karma puede definirse como una memoria. Por ende, no se trata de una “deuda” que tenemos que pagar conforme a algún criterio universal, ni de una serie de experiencias determinadas por nuestras previas acciones, buenas o malas.

El karma es sólo una memoria, una fuente de información que incluye elementos ‘positivos’ y otros aparentemente ‘negativos’, en la cual el subconsciente busca los datos que utiliza en el presente. Esto explica, por ejemplo, las afinidades o las animosidades espontáneas que sentimos por ciertas personas.

Aunque esa memoria subconsciente se refleja en nuestra fisonomía e influye en nuestros pensamientos, reacciones y decisiones, siempre podemos recurrir al libre albedrío para orientar nuestra vida.

Las lecturas de Cayce mencionan que cuando fallecemos, no nos reencarnamos de inmediato. Puesto que lo que llamamos subconsciente en el plano físico viene a ser nuestro consciente en el más allá, el alma recapitula todo lo que ha atravesado y escoge, entre las lecciones que debe aprender, las que se siente capaz de asumir ahora a fin de seguir su evolución. Entonces aguarda el momento propicio para renacer en la tierra.

Ordinariamente, elige un entorno que ha conocido antes. En cada nueva vida, opta por un cuerpo masculino o femenino, según el objetivo de su encarnación. Además, selecciona el ámbito y las condiciones (padres, familia, lugar, época, etc.) que le permitirán perfeccionarse y cumplir con lo que espera realizar.

Sin embargo, sus experiencias dependerán de la forma en que emplee su libre albedrío dentro de ese contexto.

En efecto, podemos considerar nuestras tribulaciones como obstáculos e impedimentos o, por el contrario, transformarlas en situaciones beneficiosas, en oportunidades de elevar nuestro nivel de conciencia. El proceso de reencarnación continúa hasta que logremos personificar el amor universal en el mundo y expresar nuestra esencia divina en todos los aspectos de la vida terrenal.
Conviene notar que talentos y cualidades nunca se pierden, de modo que las facultades cultivadas en cada encarnación se suman al capital del futuro. Por ejemplo, el don de los niños prodigios es el resurgimiento de un talento ejercitado en una o varias existencias previas. Asimismo, un excelente profesor de literatura podría haber sido escritor, historiador y copista en vidas anteriores. De hecho, nuestras aptitudes se manifiestan en función del motivo de nuestra encarnación actual.

Las lecturas revelan que el karma no se instaura entre los individuos, sino únicamente con uno mismo. En otras palabras, “uno siempre se enfrenta a sí mismo”. En consecuencia, el curso de nuestra existencia se basa en las decisiones que tomamos a fin de responder a la coyuntura que nosotros mismos hemos suscitado.

No obstante, la noción más difícil de entender es que, en general, se nos brinda la posibilidad de resolver nuestros propios problemas kármicos a través de nuestras interacciones con los demás. Por esta razón, en lugar de aceptar la plena responsabilidad de nuestros fracasos y decepciones, tendemos a imputárselos a otros.

Así nuestro karma nos es personal, pero nos sentimos constantemente atraídos por la gente o los grupos que nos ofrecen ocasiones favorables de asumirlo. De manera similar, ellos se acercan a nosotros en su recorrido individual para satisfacer su memoria kármica. Por lo tanto, nuestras relaciones con los demás nos permiten enfrentarnos a nosotros mismos y vivir sucesos que nos enseñan y nos ayudan a avanzar en el sendero espiritual.

Con frecuencia, los episodios vividos en grupo reaparecen, en encarnaciones posteriores, como vínculos familiares, profesionales, culturales o étnicos. Las lecturas subrayan que nunca nos encontramos con alguien accidentalmente, porque las coincidencias no existen. Del mismo modo, no experimentamos de entrada una profunda simpatía o antipatía sino hacia personas que hemos conocido antes.

Debemos atenernos a las consecuencias de nuestras decisiones y actitudes previas, ya que cosechamos inevitablemente lo que hemos sembrado. La Biblia dice: “Todo lo que sembrare un hombre, eso mismo cosechará.” Los adeptos de la reencarnación suelen afirmar: “Atraemos lo que es semejante a nosotros.” Esto implica que, algún día, tendremos experiencias análogas a las que nuestras elecciones han producido en la vida de otros.

A diferencia de las doctrinas fatalistas que nos reservan una suerte inmutable, la teoría de Cayce asevera que somos dueños de nuestro destino.

En efecto, podemos controlar nuestros pensamientos, palabras y acciones, y escoger nuestro comportamiento ante las circunstancias que nosotros mismos hemos engendrado. Comprendamos que todo lo que acontece en nuestra existencia es el fruto de nuestra propia creación, y que nuestras tribulaciones siempre contribuyen a nuestro desarrollo cuando las consideramos como oportunidades de corregir los errores del pasado o de adquirir sabiduría y entendimiento.

Descubrir por qué nos hallamos en una u otra situación no es necesariamente fundamental: lo primordial es cómo nos disponemos a hacerle frente, pues de nuestras reacciones nacen nuestras experiencias futuras. Así, dos personas podrán adoptar una actitud muy distinta en casos comparables, por ejemplo con respecto a la pérdida de un empleo.

Mientras que una se angustiará y amargará, la otra verá una ocasión inesperada de reconstruir su vida y de dedicarse a alguna actividad que le apasiona desde hace mucho tiempo.
La reencarnación es un concepto que figura en las grandes religiones del mundo y no se limita a las filosofías orientales.

Profesa la tolerancia y la compasión, contesta numerosos interrogantes y da sentido hasta a los más mínimos aspectos de la existencia. Algunos la encuentran provechosa, otros controversial. De cualquier forma, lo que los demás opinan no es pertinente. Los adeptos serios saben que todos hemos experimentado varios ámbitos, condiciones y circunstancias en el transcurso de nuestras vidas sucesivas.
Ellos se sirven de la reencarnación, no para detenerse en el pasado o enorgullecerse de quizás haber gozado de notoriedad anteriormente, sino para crecer en espíritu y contribuir a mejorar el mundo en el que vivimos.

Cayce ilustra esta idea en la siguiente lectura:
“Determine por qué razón está buscando esa información. Si es a fin de oír que ha vivido, fallecido, y sido enterrado al pie del cerezo al fondo del jardín de su abuela, ¡esto no le hará un mejor vecino, ciudadano o padre!

En cambio, si es para saber que ha pronunciado palabras hirientes, de lo cual se ha sentido culpable, y que ahora puede redimirse actuando de manera justa, ¡entonces sí, vale la pena!”
Tomado de Cosmoxenus

  
Fuente: http://letrasyalgomas.foroes.net/fenomenos-paranormales-f19/edgar-cayce-y-la-reencarnacion-destacado-marzo-de-2010-t8891.htm 



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Nosso Lar (Nuestro Hogar)

Es un film basado en el libro más famoso de Chico Xavier.

Nuestro Hogar trae la historia de André Luiz, un prominente médico y padre de tres hijos, quien muere tras una larga batalla contra el cáncer y, en lugar de elevarse a lo que él creía sería el cielo, se despierta en un valle de devastación.

Viviendo como un náufrago y luchando por evitar a los "vampiros", espíritus que atacan por la noche, un día, un rayo de luz desciende del cielo inundando de rescate a los espíritus en canales profundos del Valle. André es rescatado y llevado a una ciudad

Nos encontraremos con una ciudad próspera y futurista, llena de vida y actividad, y organizada de un modo ejemplar. Los espíritus recién llegados pasan por fases de recuperación y de educación espiritual supervisados por espíritus de mayor nivel.

Aqui el link de la pelicula:

http://www.youtube.com/watch?v=Ih8593UEoG4



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Michael Newton es doctor en asesoramiento psicológico y posee un máster en hipnoterapia.
En su consulta privada se dedica, sobre todo, a la modificación del comportamiento y a ayudar a sus clientes a acceder a su yo espiritual superior para ver el recuento de las vidas pasadas del alma y sus implicaciones en la vida actual del paciente.

Se especializa en inducir estados hipnóticos muy profundos en los que las personas recuerdan el espacio entre una vida y otra y las decisiones que los llevaron a encarnar precisamente en determinado tiempo, con determinada familia y bajo determinadas circunstancias.

En su primer libro, La vida entre vidas, Newton compila las experiencias de 29 personas a las que indujo a un nivel de superconciencia hipnótica, que hablan acerca de qué se siente morir, quién nos espera después de la muerte, cuál es la finalidad de la vida, cómo son y qué papel juegan los guías espirituales.

En El Destino de las Almas, 67 personas recuerdan sus vidas pasadas a través de la ayuda del Dr. Newton.

Una de las cosas curiosas que menciona M. Newton es que estas ‘sesiones’ de regresión a la ‘existencia entre vidas’ suelen resultar más terapéuticas para sus pacientes que las sesiones de regresión a vidas anteriores… En cierta manera las regresiones ‘clásicas’ tienen un propósito de ‘sanar’ o reconocer antiguos ‘traumas’, mientras que el conocimiento de este ‘universo espiritual’ entre vidas puede aportar el conocimiento que la vida en este planeta tiene un ‘propósito’ más amplio que el que imaginamos ya que ofrece una seguridad, un sentido y una perspectiva más global.
Aquí los libros en pdf:

 
 
 
 


Aqui 1 de 5 partes de un video donde habla Michael Newton de su trabajo:

http://www.youtube.com/watch?v=mBwNwZ-uuZU

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Mellen-Thomas Benedict es un artista que sobrevivió a una experiencia cercana a la muerte en 1982. Murió durante más de una hora y media, durante ese tiempo se elevó por encima de su cuerpo y fue a la Luz. Con curiosidad por el universo, fue llevado l...ejos a las remotas profundidades de la existencia e incluso más allá, en el Vacío energético de la Nada más allá del Big Bang. En relación con su experiencia cercana a la muerte el Dr. Kenneth Ring declaró: “Su historia es una de las más notorias de entre las que he tenido conocimiento en el curso de mis amplias investigaciones sobre las experiencias cercanas a la muerte.”  


EL CAMINO HACIA A LA MUERTE
(por Mellen-Thomas Benedict)   En 1982 me morí de un cáncer terminal. Mi caso era inoperable y cualquier tipo de quimioterapia que pudiesen darme tan sólo me haría ser aún más un vegetal. Me dieron de seis a ocho meses de vida.   En los años 70, había sido un fanático de la información y me volví cada vez más pesimista con respecto a la crisis nuclear, la crisis ecológica, y así sucesivamente. Así, como no tenía una base espiritual, empecé a creer que la naturaleza había cometido un error, y que probablemente éramos un organismo canceroso en el planeta. No veía la forma de salir de todos los problemas que nos habíamos creado a nosotros mismos y al planeta. Percibía a todos los humanos como cáncer, y eso es lo que tuve.   Eso es lo que me mató. Ten cuidado con cuál es tu visión del mundo. Ello puede volver a ti, especialmente si es una visión negativa del mundo. Yo tenía una visión seriamente negativa. Eso es lo que me llevó a mi muerte. Intenté todo tipo de métodos curativos alternativos, pero nada funcionó.   Entonces determiné que aquello en realidad era un asunto tan sólo entre Dios y yo. Nunca antes me había encarado realmente con Dios, ni siquiera había tratado con Él. En aquel tiempo, no estaba dentro de ningún tipo de espiritualidad, pero comencé un viaje de aprendizaje sobre espiritualidad y terapias alternativas. Me embarqué en la lectura de todo lo que podía y me zambullí en el tema, pues no quería sorpresas al otro lado. Así que empecé a leer sobre varias religiones y filosofías. Todos eran muy interesantes y daban esperanzas de que hubiera algo al otro lado.   Por otro lado, como era trabajador autónomo (yo era entonces artista sobre vidrios de colores) no tenía ningún seguro médico. Los ahorros de toda mi vida, pues, se esfumaron de la noche a la mañana en exámenes médicos. También tuve que hacer frente al personal médico sin seguro alguno. No quería que mi familia se arruinase, por lo que decidí ocuparme de ello personalmente. No tenía dolores permanentes pero perdía el conocimiento. Aquello evolucionó de tal manera que ya no me atreví a conducir más. Acabé, finalmente, en el hospicio.   Una cuidadora del hospicio se ocupaba personalmente de mí. Este ángel fue una verdadera bendición, sufrió conmigo la última fase. Resistí unos 18 meses. No quería tomar muchos medicamentos porque quería permanecer lo más consciente posible. Padecí entonces tal dolor, que me impedía percibir nada más. Afortunadamente, esto sucedía tan sólo durante períodos de unos días.  


LA LUZ DE DIOS  
Recuerdo que me desperté en casa una mañana a eso de las 4 y media de la madrugada y supe sin más que había llegado el momento. Ése era el día en que me iba a morir. Así que llamé a unos pocos amigos y me despedí. Desperté a mi cuidadora del hospicio y se lo dije. Tenía un acuerdo privado con ella, y era que dejaría mi cadáver a solas durante seis horas, ya que había leído que cuando uno muere suceden toda clase de cosas interesantes. Volví a dormir.   Lo siguiente que recuerdo es el comienzo de una típica experiencia cercana a la muerte. Súbitamente, me encontraba totalmente consciente y de pie, pero mi cuerpo seguía en la cama. Había aquella oscuridad a mi alrededor. Estar fuera del cuerpo era una experiencia aún más vívida que la ordinaria. Era tan vívida, que podía ver cada habitación de la casa, podía ver el techo de la casa, podía ver los alrededores de la casa, podía ver por debajo de la casa.   Había esta Luz brillando. Me volví hacia la Luz. La Luz era muy parecida a lo que tantos otros han descrito en sus experiencias cercanas a la muerte. Era tan magnífica. Es tangible. Se la puede sentir. Es atractiva. Quieres ir a ella como querrías hacerlo a los brazos de tu madre o padre ideal.   Cuando empecé a moverme hacia la Luz, supe intuitivamente que, si iba hacia ella, moriría. Por lo que, mientras me movía hacia la Luz, dije: “Por favor, espera un minuto, paremos aquí tan sólo un segundo. Quiero pensar sobre esto; querría hablarte antes de ir.” Para mi sorpresa, toda la experiencia se paró en ese punto. Tú controlas tu experiencia de vida tras la muerte. No vas montado en una montaña rusa.   Así que mi petición fue atendida y tuve algunas conversaciones con la Luz. La Luz continuaba transformándose en diferentes figuras, tales como Jesús, Buda, Krishna, mandalas, imágenes arquetípicas y signos. Le pregunté a la Luz: “¿Qué pasa aquí? Por favor, Luz, aclárate para mí. De veras que quiero conocer la realidad de la situación.” En realidad no puedo decir las palabras exactas, porque era una especie de telepatía.  


LA LUZ RESPONDIÓ  
La información que se me ha transmitido es que, durante tu experiencia de vida tras la muerte tus creencias dan forma al tipo de reacción que se obtiene ante la Luz. Si fuiste budista o católico o fundamentalista, según lo que haya en ti así será la respuesta que obtengas de vuelta. Tú tienes la oportunidad de mirarla y examinarla pero la mayoría de la gente no puede. Cuando la Luz se me reveló a sí misma, me hice consciente de que lo que estaba viendo en realidad era la matriz de nuestro Yo superior.   Todos tenemos un Yo Superior o super-alma que forma parte de nuestro ser. Se reveló a mí en su forma más verdadera de energía. La única forma en que puedo describirlo es que el ser de nuestro Yo Superior es más como un conducto. No se parecía a eso, pero es una conexión directa a la Fuente que todos y cada uno de nosotros tenemos. Estamos directamente conectados a la Fuente. Así que la Luz me estaba mostrando la matriz de nuestro Yo Superior.   Se me apareció muy claramente que todos los Yos Superiores están conectados a un solo ser, todos los humanos están conectados a un solo ser, somos de hecho un solo y mismo ser, diferentes aspectos del mismo ser. Yo no estaba comprometido con ninguna religión en particular, así que eso era lo que estaba retroalimentándose hacia mi en mi experiencia de vida tras la muerte.   Cuando le pedí a la Luz que me siguiera aclarando, que siguiera explicando, entendí lo que es la matriz de nuestro Yo superior. Tenemos una red alrededor del planeta donde están conectados todos los Yos superiores. Es como una gran compañía, un cercano y sutil nivel de energía en torno a nosotros, el nivel espiritual podríamos decir. Entonces, tras un par de minutos, pedí más clarificación. Quería en verdad saber lo que es el universo, y en aquel momento estaba listo para partir. Dije: “Estoy listo, llévame.”   Entonces la Luz se transformó en la cosa más hermosa que he visto jamás: un mandala de almas humanas en este planeta. Vine ahora a esto con mi visión negativa de lo que sucedía en el planeta. Por lo que, como le pedí a la Luz que se me siguiera aclarando, vi en este magnífico mandala cuan hermosos somos todos en nuestra esencia, nuestro núcleo. Somos las más bellas creaciones.   El alma humana, la matriz humana que formamos todos juntos es absolutamente fantástica, elegante, exótica, todo. Apenas puedo describir lo mucho que cambió mi opinión sobre los seres humanos en aquel instante. Dije: “¡Oh Dios! ¡No sabía lo hermosos que somos!” A cualquier nivel, alto o bajo, en cualquier forma en la que estés, eres la más hermosa creación, lo eres.   Las revelaciones provenientes de la Luz parecían seguir y seguir, entonces le pregunté a la Luz: “¿Significa esto que la Humanidad será salvada?” Entonces, como un toque de trompeta con una lluvia de luces en espiral, la Gran Luz habló diciendo: “Recuerda esto y no lo olvides nunca; tú te salvas, tú te redimes y tú te curas a ti mismo. Siempre lo has hecho. Siempre lo harás. Fuiste creado con el poder de hacerlo así desde antes del principio del mundo.   En ese instante, me di cuenta de más cosas aún. Me di cuenta de que NOSOTROS YA HEMOS SIDO SALVADOS, y nos salvamos porque fuimos diseñados para auto-corregirnos como el resto del universo de Dios. De eso es de lo que trata el segundo advenimiento. Le di las gracias a la Luz de Dios con todo mi corazón. Lo mejor que acerté a decir fueron estas sencillas palabras de total aprecio: “Oh querido Dios, querido Universo, querido Gran Yo, Amo Mi Vida.”   La Luz pareció aspirarme aún más profundamente. Fue como si la Luz me absorbiera completamente. El Amor Luz sigue siendo, aún a día de hoy, indescriptible. Entré en otro reino, más profundo que el último, y advertí algo más, mucho más. Era una enorme corriente de Luz, vasta y plena, profunda en el Corazón de la Vida. Pregunté qué era esto.   La Luz respondió: “Éste es el RÍO DE LA VIDA. Bebe de esta agua del maná hasta que se contente tu corazón.” Por lo que lo hice. Tomé un gran trago y luego otro. ¡Beber de la misma Vida! Estaba en éxtasis. Entonces la Luz dijo: “Tú tienes un deseo.” La Luz lo sabía todo sobre mí, cada cosa pasada, presente y futura. “¡Sí!”: susurré. Pedí ver el resto del Universo; más allá de nuestro sistema solar, más allá de toda ilusión humana. La Luz me dijo entonces que yo podía ir con la corriente. Lo hice, y fui llevado a Través de la Luz hasta el Final del Túnel. Sentí y oí una serie de estampidos sónicos muy suaves. ¡Qué torrente!  


EL VACÍO DE LA NADA  
Súbitamente, parecí ser propulsado lejos de este planeta en esta corriente de Vida. Ví la tierra volar a lo lejos. El sistema solar, en todo su esplendor, pasó zumbando y desapareció. Más rápido que la velocidad de la luz, volé a través del centro de la galaxia, absorbiendo más conocimiento al pasar. Aprendí que esta galaxia, y todo el Universo, es una explosión de muchas diferentes variedades de VIDA. Vi muchos mundos. ¡La buena noticia es que no estamos solos en este Universo!   Mientras cabalgaba esta corriente de conocimiento a través del centro de la galaxia, la corriente se expandía en impresionantes ondas fractales de energía. Las super agrupaciones de galaxias con toda su antigua sabiduría pasaron volando. Al principio pensé que iba a algún sitio; viajando realmente. ¡Pero entonces me di cuenta de que, a medida que la corriente se expandía, mi conciencia también se expandía hasta englobar cada cosa del Universo! Toda la creación pasó por mí. ¡Era una maravilla inimaginable! ¡Yo era realmente un Niño Maravilloso; un bebé en el País de las Maravillas! Era como si todas las creaciones del Universo desfilasen por mi lado y se desvanecieran en una mancha de Luz. Casi inmediatamente, una segunda Luz apareció. Venía de todas partes. Era tan diferente; una Luz compuesta de frecuencias más numerosas que las presentes en el Universo. De nuevo, sentí y oí múltiples dulces explosiones sonoras. Mi consciencia, o mi ser, se expandía para interfazarse con todo el Universo y más aún.   Cuando pasé en la segunda Luz, tomé consciencia de que acababa de trascender la Verdad. Es como mejor puedo explicarlo, pero voy a intentar explicarlo. Cuando pasé en la segunda Luz, me desarrollé más allá de la primera Luz. En este punto, me encontré en una calma profunda, más allá de todo silencio. Podía ver o percibir PARA SIEMPRE, más allá del Infinito.   Estaba en el Vacío.   Estaba en la pre-creación, antes del Big Bang. Había cruzado el principio del tiempo / la Primera Palabra / la Primera vibración. Estaba en el Ojo de la Creación. Sentí como si tocara la Cara de Dios. No era un sentimiento religioso. Simplemente era uno con la Vida y la Conciencia Absolutas.   Cuando digo que podía ver o percibir para siempre, quiero decir que podía experimentar toda la creación generándose ella misma. Era sin comienzo y sin fin. Es un pensamiento que expande la mente ¿No?   Los científicos perciben el Big Bang como un solo evento que creó el Universo. Vi durante mi experiencia de vida después de la muerte que el Big Bang es sólo uno de un infinito número de Big Bangs creando Universos simultáneamente y sin fin. Las únicas imágenes que se les aproximan en términos humanos serían aquellas creadas por supercomputadoras usando ecuaciones de geometría fractal.   Los antiguos sabían de esto. Ellos decían que Dios periódicamente creaba nuevos Universos al exhalar y des-creaba otros Universos al inspirar. Estas épocas eran llamadas Yugas. La ciencia moderna llamó a esto Big Bang. Yo estaba en la pura consciencia absoluta. Podía ver o percibir todos los Big Bangs o Yugas creándose y des-creándose a sí mismos. Instantáneamente, entré en todos ellos simultáneamente. Vi que toda y cada pequeña pieza de la creación tenía el poder de crear. Es muy difícil tratar de explicar esto. Y sigo sin encontrar palabras acerca de esto. Me llevó años tras volver de mi experiencia cercana a la muerte asimilar cualesquiera palabras para la experiencia del Vacío. Puedo deciros esto ahora: ¡El Vacío es menos que nada, pero es más que todo lo que es! El Vacío es el cero absoluto; caos formando todas las posibilidades. Es la Consciencia Absoluta; mucho más incluso que la Inteligencia Universal.   El Vacío es la vacuidad o la nada entre todas las manifestaciones físicas.


El ESPACIO
entre los átomos y sus componentes. La ciencia moderna ha empezado a estudiar este espacio entre todo. Lo llaman el punto Cero. Siempre que tratan de medirlo, sus instrumentos llegan a su límite de escala, o se van al infinito por así decirlo. No tienen manera, de momento, de medir el infinito con exactitud. ¡Hay más del espacio 0 en tu cuerpo y en el Universo que cualquier otra cosa!   Lo que los místicos llaman Vacío no es un vacío. Está tan repleto de energía, una clase diferente de energía, que ha creado todo lo que somos. Después del Big Bang todo es vibración, desde la primera Palabra, que es la primera vibración. El bíblico “Yo soy” en realidad lleva un signo de interrogación tras él. “Yo soy— ¿Qué soy yo?”. Así que, la creación es Dios explorando el Ser de Dios de cada manera imaginable, en una exploración permanente e infinita a través de cada uno de nosotros. Empecé a ver durante mi experiencia cercana a la muerte que todo lo que existe, es el Ser, literalmente, tu Ser, mi Ser. Todo es el gran Ser. Por eso Dios sabe hasta cuándo cae una hoja. Eso es posible porque dondequiera que estés ahí está el centro del universo. Dondequiera que se encuentre un átomo ahí está el centro del universo. Hay Dios en eso y hay Dios en el Vacío.   Mientras exploraba el Vacío durante mi experiencia cercana a la muerte y todas las Yugas o creaciones, estaba completamente fuera del tiempo o el espacio tal como los conocemos. En este estado expandido, descubrí que la creación es la Conciencia Absoluta Pura, o Dios, adentrándose en la Experiencia de Vida tal como la conocemos. El Vacío en sí está desprovisto de experiencia. Es pre-vida, antes de la primera vibración. La Divinidad es más que la Vida y la Muerte. ¡Por lo tanto hay aún más que la Vida y la Muerte que experimentar en el Universo!   Cuando me di cuenta de esto, había terminado con el Vacío, y quise volver a esta creación, o Yuga. Hacer eso, sencillamente parecía ser lo natural. Entonces, súbitamente volví a través de la segunda Luz, o Big Bang, oyendo varios estampidos aterciopelados más. Cabalgué el río de consciencia de vuelta a través de toda la creación, ¡vaya cabalgada! Los super grupos de galaxias pasaron a través de mí con más comprensiones aún. Pasé por el centro de nuestra galaxia que es un agujero negro. Los agujeros negros son los mayores procesadores o recicladores del Universo.   ¿Saben lo que hay al otro lado de un Agujero Negro? Nosotros, nuestra galaxia, que ha sido reprocesada desde otro Universo. En su configuración energética total, la galaxia parecía una fantástica ciudad de luces. Toda energía de este lado del Big Bang es luz. Cada partícula subatómica, átomo, estrella, planeta, incluida la consciencia misma, está hecho de luz y tiene una frecuencia y / o partícula. La luz es algo vivo. Todo está hecho de luz, incluso las piedras. Por lo que todo está vivo. Todo está hecho de la Luz de Dios; todo es muy inteligente.  


LA LUZ DE AMOR  
Mientras cabalgaba y cabalgaba el río, pude eventualmente ver llegar una inmensa luz. Supe que era la Primera Luz; la Matriz de la Luz del Yo Superior de nuestro sistema solar. Luego, el sistema solar entero apareció en la Luz, acompañado de uno de estos estampidos de terciopelo.   ¡Pude ver toda la energía que este sistema solar genera y es un increíble espectáculo de luz! Pude oír la Música de las Esferas. Nuestro sistema solar, como todos los cuerpos celestes, genera una matriz única de luz, de sonidos y de energías vibratorias. Gracias a la impresión de la matriz energética o vibratoria, las civilizaciones avanzadas de otros sistemas estelares pueden detectar en el universo la vida tal como la conocemos. Es un juego de niños. El niño Maravilla de la tierra (los seres humanos) produce una abundancia de sonido en este mismo momento, como niños jugando en el patio trasero del universo.   Cabalgué el río directamente en el centro de la Luz. La sentí abrazarme cuando me englobó de nuevo en su respiración. Le siguió otro estallido sonoro.   Yo estaba en esa gran Luz de Amor con el río de la vida pasando a través de mí. Tengo que decirlo otra vez, es una Luz extremadamente amante, sin juicio. Es el padre ideal del Niño Maravilla. “¿Y ahora?” me pregunté. La Luz me explicó que la muerte no existe; somos seres inmortales. ¡Nosotros ya hemos estado vivos desde siempre! Me di cuenta de que formamos parte de un sistema vivo natural que se recicla interminablemente. Nunca se me dijo que tenía que regresar. Simplemente sabía que así sería. Era totalmente natural tras lo que había visto durante mi experiencia cercana a la muerte.   Ignoro cuánto tiempo estuve con la Luz en tiempo humano. Pero llegó un momento en que me di cuenta de que todas mis preguntas habían sido contestadas y que mi regreso estaba cerca. Cuando digo que todas mis preguntas recibieron una respuesta en el más allá, es eso exactamente lo que quiero decir. Todas mis preguntas habían sido contestadas. Cada humano tiene una vida y un conjunto diferente de preguntas que explorar. Algunas de nuestras preguntas son Universales, pero cada uno de nosotros está explorando esta cosa que llamamos Vida de un modo propio único. Y así es para todas las otras formas de vida, desde las montañas hasta cada hoja en cada árbol.   Y eso es muy importante para el resto de nosotros en este Universo. Porque todo contribuye al Gran Retrato, la plenitud de la Vida. Somos literalmente Dios explorando el Ser de Dios en una infinita Danza de Vida. Tu singularidad realza toda la Vida.  


REGRESO A LA TIERRA  
Cuando comencé mi regreso al ciclo vital, nunca se me cruzó por la mente, ni se me dijo que regresaría al mismo cuerpo. Simplemente carecía de importancia. Tenía plena confianza en la Luz y en el proceso de la Vida. Cuando la corriente se unió con la gran Luz, pedí que no se me olvidaran nunca las revelaciones ni los sentimientos de lo que había aprendido al otro lado.   Hubo un “Sí”. Lo sentí como un beso a mi alma.   Entonces fui llevado de vuelta a través de la Luz de nuevo al interior del reino vibratorio. El proceso entero revirtió, dándoseme más información aún. Volvía a casa, y se me estaban dando lecciones desde mi experiencia cercana a la muerte sobre los mecanismos de la reencarnación. Se me estaban dando respuestas a todas esas pequeñas preguntas que tenía: “¿Cómo funciona esto? ¿Cómo funciona aquello?” Sabía que sería reencarnado.   La tierra es un gran procesador de energía y de ahí evoluciona la conciencia individual en cada uno de nosotros. Por primera vez, pensé en mí mismo como humano y era feliz de serlo. Después de lo que había visto, sería feliz de ser un átomo en este universo. Un átomo. Así que ser la parte humana de Dios…eso es la bendición más fantástica. Es una bendición más allá de nuestra más salvaje estimación de lo que una bendición puede ser. Para todos y cada uno de nosotros, ser la parte humana de esta experiencia es impresionante y magnífico. Todos y cada uno de nosotros, no importa dónde nos encontremos, estemos fastidiados o no, es una bendición para el planeta, precisamente ahí donde nos encontremos.   Así que pasé por el proceso de la reencarnación, esperando ser un bebé en cualquier parte. Pero se me dio una lección sobre cómo evoluciona la identidad individual y la consciencia. Estaba tan sorprendido cuando abrí mis ojos. No sé por qué, pues yo lo entendía, pero siguió siendo una gran sorpresa estar de vuelta en este cuerpo, de vuelta en mi habitación con alguien inspeccionándome, llorando a lágrima viva. Era mi cuidadora del hospicio. Mi cuerpo estaba rígido e inflexible.   No sabemos cuánto tiempo estuve muerto, pero sabemos que fui descubierto una hora y media antes. Tanto tiempo como pudo, durante unas horas, respetó mi voluntad de dejar solo mi cuerpo recién muerto. Con el fin de ver lo que pasaba, disponíamos de un estetoscopio amplificado y de numerosos medios para verificar las funciones vitales del cuerpo. Ella pudo verificar que estaba realmente muerto. No era una experiencia cercana a la muerte, sino que experimenté la muerte misma durante al menos hora y media. Ella me descubrió muerto, verificó durante hora y media con el estetoscopio, el monitor cardíaco y de presión arterial. Ella entró a otro cuarto. Entonces desperté y vi luz fuera. Traté de levantarme para ir allí pero me caí de la cama. Ella oyó un fuerte ruido, corrió y me halló en el suelo.   Cuando me recuperé, estaba muy sorprendido, y mucho más aún fascinado, en relación con lo que me acababa de suceder durante mi experiencia cercana a la muerte. Al principio, toda la memoria del viaje que ahora tengo, se hallaba ausente. Sin cesar, me deslizaba fuera de este mundo y sin cesar me preguntaba: “¿Estoy vivo?”. Este mundo se parecía más a un sueño que aquél. Al cabo de tres días, me sentía normal de nuevo, más claro, pero diferente como nunca me había sentido en mi vida. Mi memoria de mi experiencia cercana a la muerte volvió más tarde. No pude ver nada malo en ninguno de los seres humanos con quienes me pude encontrar. Antes de todo esto, yo juzgaba mucho. Pensaba que mucha de la gente estaba mal de la cabeza, de hecho pensaba que todos lo estaban menos yo. Pero ahora lo veo todo claro.   Unos tres meses más tarde, un amigo me dijo que debería examinarme, fui pues y me hice escáneres y todo lo demás. Me sentía realmente bien, por lo que temía recibir malas noticias. Recuerdo al médico de la clínica mirando los escáneres de antes y de después, diciendo: “Bien, aquí ahora no hay nada.” Yo dije: “Realmente, debe ser un milagro.” Él dijo: “No, estas cosas pasan; se les llama remisión espontánea.” No parecía nada impresionado. Pero ahí había un milagro, y yo estaba impresionado, aunque nadie más lo estuviese.  


LAS LECCIONES QUE APRENDIÓ  
El misterio de la vida tiene muy poco que ver con la inteligencia. El universo no es en absoluto un proceso intelectual. El intelecto es útil, es brillante, pero hoy en día no nos servimos más que de él, en vez de nuestros corazones y de la parte más sabia de nosotros mismos.   El centro de la tierra es un gran transformador de energía, como puede verse en las imágenes que representan el campo magnético de nuestro planeta. Es nuestro ciclo, retirando las almas reencarnadas y reinsertándolas de nuevo. La señal indicativa de que se va a alcanzar el nivel humano es cuando se empieza a desarrollar una consciencia individual. Los animales tienen un alma colectiva y se reencarnan con almas colectivas. Un ciervo siempre será un ciervo. Pero el simple hecho de nacer humano, ya se sea malformado o genial, muestra que se está en el camino del desarrollo de la consciencia individual, que forma parte ella misma de la consciencia de grupo llamada humanidad.   Vi que las razas son agrupaciones de personalidades. Las naciones como Francia, Alemania y China tienen su propia personalidad. Las ciudades tienen su personalidad, existen almas de grupo locales que atraen a ciertas personas. Las familias tienen un alma de grupo. La identidad individual se desarrolla como ramificaciones fractales, el alma de grupo explora nuestra individualidad. Las diferentes preguntas que se plantea cada uno de nosotros son muy, muy importantes.   Es así cómo la Divinidad explora el Yo Divino, a través de vosotros. Plantead, pues, vuestras preguntas, realizad vuestras investigaciones. Encontraréis vuestro Ser y encontraréis a Dios en ese Ser, pues sólo Él es el Ser. Más que eso, empecé a ver que cada uno de nosotros, los humanos, somos almas gemelas. Formamos parte de una sola alma ramificándose en fractales en muchas direcciones creativas, pero permaneciendo siempre esa misma alma. Ahora miro a cada ser humano que veo y distingo un alma gemela, mi alma gemela, ésa que siempre he buscado. Más allá de esto, la mayor alma gemela que se puede tener, es uno mismo.   Cada uno de nosotros es macho y hembra. Lo vivimos en el seno materno y lo experimentamos en los estados de reencarnación. Si buscáis el alma gemela última fuera de vosotros, podríais no encontrarla jamás. No está “allí”, al igual que Dios no está “allí”, hay que buscar a Dios aquí. Rebuscar en vuestro Ser. Empezad la mayor historia de amor que hayáis tenido jamás…con vuestro Ser.   A partir de allí, lo amaréis todo.   Bajé a lo que se podría llamar el Infierno, era muy sorprendente. No ví ni a Satanás ni al diablo. Mi descenso al Infierno fue un descenso a la miseria humana, la ignorancia y la oscuridad del no-conocimiento personalizados de cada individuo. Aquello parecía ser una eternidad miserable. Sin embargo, cada una de las almas, por millones a mi alrededor, tenía siempre una pequeña estrella de luz a su alcance. Pero ninguna parecía darse cuenta. Estaban tan abrumadas por su propia pena, su malhumor, su estado de shock. Pero, tras lo que pareció ser una eternidad, empecé a llamar a esta Luz, como un niño pide auxilio a su padre.   La Luz entonces se desplegó, formó un túnel que vino derecho sobre mí y me aisló de todo este miedo y este dolor. He ahí lo que es realmente el Infierno. Así, lo que nosotros hacemos, es aprender a tomarnos las manos, a juntarnos. Las puertas del Infierno están ahora abiertas. Vamos a juntarnos, a tomarnos de la mano y a salir juntos del Infierno. La Luz vino hacia mí y se transformó en un inmenso ángel dorado. Yo dije: “¿Eres tú el ángel de la muerte?” Me comunicó que era mi super-alma, la matriz de mi Yo Superior, una parte de nosotros mismos super antigua. Luego fui llevado a la Luz.   Pronto nuestra ciencia cuantificará el espíritu. ¿No será maravilloso? Ahora inventamos aparatos que son sensibles a la energía sutil o energía del espíritu. Los físicos utilizan los aceleradores de partículas para romper los átomos con el fin de ver de qué están compuestos. Los han reducido a quarks, a charms, etc. Pues bien, un día llegarán a la pequeña cosa que mantiene todo esto junto y tendrán que llamarlo…Dios. Apenas hemos empezado a entender que, de igual modo, estamos creando mientras progresamos. Cuando vi la eternidad, fui a un reino en el que se halla un punto donde sobrepasamos todo conocimiento y donde empezamos a crear el siguiente fractal, el siguiente nivel. Tenemos ese poder de crear a medida que exploramos. Y es Dios quien se desarrolla a través de nosotros.   Tras mi regreso, experimenté espontáneamente la Luz, aprendí cómo ir casi en cualquier momento a este espacio mediante la meditación. Cualquiera de vosotros lo puede hacer, no necesitáis morir para hacerlo. Ello forma parte de vuestro equipamiento; ya estáis “cableados” para ello. El cuerpo es el ser de Luz más magnífico que existe. El cuerpo es un universo de increíble Luz. El Espíritu no nos empuja a disolver este cuerpo. Eso no es lo que ocurre. Deja de tratar de volverte Dios; Dios se está convirtiendo en ti. Aquí.   El pensamiento es como un niño corriendo alrededor del universo, exigiendo esto y aquello, pensando que él ha creado el mundo. Pero yo le pregunto al pensamiento: “¿Cuál es la participación de tu madre en todo esto?” Y es entonces el nivel siguiente de consciencia espiritual. ¡Oh! ¡Madre mía! De golpe se abandona el ego porque no se es la única alma en el universo.   Una de mis preguntas a la Luz fue: “¿Qué es el Paraíso?” Me hicieron visitar todos los paraísos que han sido creados: los Nirvanas, los Felices Territorios de Caza, todos. Fui allí. Son creaciones de pensamientos-formas que hemos creado. En realidad, no vamos al paraíso, sino que somos reciclados. Pero, sea lo que sea lo que hemos creado, lo dejamos allí como una parte de nosotros mismos. Es real, pero no es la totalidad del alma.   Vi el paraíso Cristiano. Se espera que sea un bello lugar donde se permanece delante del trono en eterna adoración. Lo he intentado. ¡Se aburre uno ahí! ¿Y eso es todo lo que vamos a hacer? Es pueril. No tengo la intención de ofender a nadie, algunos paraísos son muy interesantes y otros muy aburridos. Encontré que los más antiguos eran los más interesantes, tales como los de los indígenas americanos, los Felices Territorios de Caza, los Egipcios los tienen fantásticos. Y así sigue sin fin. Hay tantos. En cada uno de ellos hay un fractal que es una interpretación individual. A menos que no se forme parte de un alma de grupo que no cree más que en un Dios de una religión específica. Entonces se está muy cerca, juntos sobre el mismo terreno de juego. Sin embargo, incluso en este caso, cada uno es un poco diferente. Es una parte de sí mismo que se deja ahí. La Muerte es la vida, no el paraíso.   Le pregunté a Dios: “¿Cuál es la mejor religión del planeta? ¿Cuál tiene razón?” La Divinidad respondió con un gran amor: “Eso no me importa.” Es una gracia increíble, eso significa, que en la ocurrencia, nosotros somos los seres a quienes eso interesa. La Divinidad Última de todas las estrellas nos dice: “La religión que ustedes practican no importa.” Las religiones aparecen y desaparecen, cambian. El Budismo aún no ha existido, el Catolicismo todavía no ha existido, todas van a estar más iluminadas. Más luz llega actualmente a todos los sistemas. Va a haber allí una reforma de la espiritualidad que será tan radical como la Reforma Protestante. Muchos se batirán a causa de eso, religión contra religión, creyendo que poseen la verdad.   Cada religión y filosofía cree poseer a Dios, pero sobre todo las religiones, pues forman grandes instituciones alrededor de su filosofía. Cuando la Divinidad dijo: “Eso no me importa” comprendí inmediatamente que los seres a los que les interesa eso somos nosotros. Ello es importante, porque nosotros somos los seres que se interesan. Es crucial para nosotros, y ahí es donde radica su importancia. Se trata de la ecuación de energía en la espiritualidad. A la Divinidad Última no le importa si eres Protestante, Budista o cualquier otra cosa. Todo es una floreciente faceta del total. Deseo que todas las religiones se den cuenta de ello y se dejen existir mutuamente. No es el fin de toda religión, sino que hablamos del mismo Dios. Vivir y dejar vivir. Cada uno tiene una visión diferente que se añade a la imagen general, todas son importantes.   Pasé al más allá con muchos miedos en lo que respecta a los residuos radiactivos, los misiles nucleares, la explosión demográfica, la deforestación. Volví amando cada problema. Amo los residuos radiactivos. Amo el champiñón atómico, es el mandala más santo que hayamos manifestado hasta hoy en día como arquetipo. Éste, más que toda filosofía o religión sobre la tierra, nos ha reunido de repente en un nuevo nivel de consciencia. Sabiendo que podemos hacer explotar el planeta quizás 50 veces, o 500 veces, nos hemos dado finalmente cuenta de que quizás ahora estamos todos juntos. Durante un tiempo, hizo falta seguir poniendo a punto más bombas para que comprendiésemos.   Luego, empezamos a decir: “Ya no necesitamos esto.” De hecho, ahora estamos en un mundo más seguro de lo que nunca lo ha sido y lo va a ser más aún. Volví, pues, amando los residuos radiactivos porque nos reúnen. Estas cosas son tan grandes. Como lo podría decir Peter Russell, estos problemas están ahora a escala del alma. ¿Tenemos respuestas a escala del alma? ¡SI!   La deforestación de la selva tropical se desacelerará, en cincuenta años habrá más árboles en el planeta de lo que nunca los hubo desde hace mucho tiempo. Si os ocupáis de la ecología, implicaros a fondo; vosotros sois aquella parte del sistema que se ha vuelto consciente. Comprometeros con todas vuestras fuerzas, pero no os deprimáis. Se trata tan sólo de parte de algo mucho más grande. La tierra está en proceso de domesticarse a sí misma. Nunca más será un sitio tan salvaje como lo ha sido. Habrá grandes zonas salvajes, reservas donde la naturaleza prosperará. La jardinería y las reservas serán el futuro. El crecimiento de la población se aproxima mucho al umbral óptimo de energía que traerá un cambio de consciencia. Este cambio de consciencia cambiará la política, el dinero, la energía.   Tras morir y haber vuelto, realmente respeto la vida y la muerte. En nuestros experimentos con el ADN, quizás hemos abierto la puerta a un gran secreto. Pronto, seremos capaces de vivir tanto tiempo como lo queramos en este cuerpo. Tras haber vivido unos 150 años, tendremos intuitivamente en nuestra alma la sensación de que queremos cambiar de canal. Vivir eternamente en un cuerpo no es tan creativo como la reencarnación, como transferir la energía en este fantástico torbellino energético en el que nos encontramos. Vamos en realidad a percibir la sabiduría de la vida y la muerte, y a gozarla.   Tal como están las cosas actualmente, ya hemos estado vivos eternamente. Este cuerpo en el que estás, ha estado vivo desde siempre. Viene de una corriente interminable de vida, volviendo al Big Bang y más allá.   Este cuerpo da vida a la vida siguiente, en energía densa y sutil. Este cuerpo ha estado vivo desde toda la eternidad.   Mandala Interior La Fuerza del Nombre y la Forma    

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El narrar una experiencia cercana a la muerte se remonta a “La República” de Platón. En cierta medida las distintas disciplinas artísticas se han inclinado por retratar a través de sus diversas técnicas este irrevelable misterio.


Hieronymus Bosch (El Bosco) pintó el camino a la muerte como un túnel en “El ascenso de la Santísima”. Ahí se representan las almas en su tránsito hacia el cielo, realizado por seres alados en una especie de rapto iluminado. La pintura capta la idea de que el cielo podría sentar a las almas torturadas en paz. En la modernidad, el mundo del arte está menos interesado en la transición de la vida terrenal a la vida celeste. Sin embargo, muchas han sido las personas que dicen haber realizado este tránsito y han regresado para contarlo, producto de esta experiencia fue que se concibió “The Big Book of Near-Death Experiences”, un libro que reúne algunos dibujos de personas que, aseguran, haber vivido ese umbral mortuorio.


Tannis Prouten, deprimida y muy baja de peso a los 20 años de edad, dibujó este diagrama de su cuero en esta experiencia extracorporal. Según cuenta, una ola caliente recorrió su cuerpo, la impulsó hacia una esquina en la sala “Sentí como si me agachara a una pulgada del techo”. Según Prouten, pasó a través de una pared hacia la oscuridad, después vio un camino firme hacia un destino desconocido. Con el tiempo, lo oscuro se aclaró y Prouten experimentó una euforia total.

 
Tonya cayó al lado de una piscina y quedó inconsciente. Durante ese periodo una figura etérea y radiante se posó amorosamente hacia ella. Tonya asegura que la misma mujer reapareció en su vida cuando su pequeña hija, años después, fue atacada por un perro y necesitó cirugía facial.



A los 6, Scott fue atropellado y perdió el conocimiento por horas. Durante el trance, Scott recuerda que tomó el brazo de su padre y le gritó a su hermano mayor para jugar con él (su hermano dijo a sus padres que podía oír la voz de su hermano en el momento del accidente). Después viajaron a un túnel de viento que los llevó a una enorme masa de carne putrefacta.
 
 
Gracie Sprouse dice haber vivido al experiencia a los 11. En este dibujo se ve cómo un ángel le entrega una especie de dispositiva de su vida. Al mismo tiempo que miraba las imágenes, ella se juzgaba y condenaba por las cosas malas que les había hecho a sus hermanas.
 
 
Celeste Weitz dijo que ella murió en la infancia cuando dormía en los brazos de su padre, dice haber despertado para mirar por encima del hombro de su cuando otros entes la acompañaban y presenciaban la angustia de su progenitor. Al darse cuenta del sufrimiento de su padre, decidió volver a su cuerpo.
 
 
Richard Borutta era un alcohólico con una insuficiencia hepática cuando, a los 42, le realizaron un procedimiento médico en el que “murió”. Borutta dice que se deslizó hacia “el otro lado” y le exigió que se quedara allí. Él recuerda que espíritus personificados en plumas lo trataban de convencer para ganarse el camino de vuelta haciendo las paces con su familia.
 

3 comentarios:

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  2. Mis Saludos! Nos veremos en nuestras proximas vidas! Me encanta! Me siento Lleno de Animo!Gracias Nuevamente, se me hace dificil abandonar el Blog...Jajaja!

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  3. pues ojala nos veamos Victor... ya le actualice varia info que estaba pendiente ^_^

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